La columna vertebral de los equipos de atención de salud en el mundo

Con una ceremonia y actividades recreativas, se festejó el “Día Internacional de la Enfermera y el Enfermero”, en el contexto de un inmejorable año para la Escuela de Enfermería UDP.

Constantinopla, 21 de octubre de 1854: en plena Guerra de Crimea -que enfrenta al Imperio Ruso con la alianza encabezada por los imperios Británico y Otomano-, desembarca la inglesa Florence Nightingale junto con otras 38 voluntarias. De inmediato se ocupa día y noche de los soldados heridos, procurándoles cuidados humanitarios y especializados, razón por la cual el tradicional diario inglés “The Times” escribe lo siguiente, en febrero del año siguiente:

“Sin exageración alguna es un «ángel guardián» en estos hospitales, y mientras su grácil figura se desliza silenciosamente por los corredores, la cara del desdichado se suaviza con gratitud a la vista de ella. Cuando todos los oficiales médicos se han retirado ya y el silencio y la oscuridad descienden sobre tantos postrados dolientes, puede observársela sola, con una pequeña lámpara en su mano, efectuando sus solitarias rondas”.

Y ese candil terminó, finalmente, por convertirse en el símbolo de estas y estos profesionales de la salud a partir de entonces. Pese a los cambios ocurridos a lo largo del tiempo en el vestuario de las enfermeras, la lámpara de Florence Nightingale ha continuado iluminando el camino a cientos de generaciones que, cada 12 de mayo, se reúnen para festejar esta efeméride.

En la Escuela de Enfermería perteneciente a la Facultad de Salud y Odontología de la Universidad Diego Portales (UDP) las razones estaban más que justificadas. Entre éstas, 15 años de trayectoria, 10 generaciones de tituladas, una acreditación inicial de 5 años, un proceso de reacreditación -recientemente concluido- por 6 años, empleabilidad de 100% al primer año de egreso, puntajes PSU de ingreso cada vez más altos, aumento sostenido en postulaciones –situándose como la segunda carrera más demandada en nuestro país, luego de Ingeniería Civil en la Universidad de Chile-, un programa de estudios alineado con el perfil epidemiológico del país y un cuerpo docente de primer nivel.

Así lo resumió la EU Pamela Torres, Directora de la Escuela de Enfermería UDP, quien sostuvo que “la enfermería se reconoce como la columna vertebral de la mayoría de los equipos de atención de salud en el mundo y, muchas veces, sus profesionales prestan sus servicios no siempre en las mejores condiciones técnicas y estructurales, aunque siempre están dispuestos a ayudar a quienes lo necesitan”.

Para lograrlo, la citada autoridad destacó la labor realizada por el equipo docente en la Escuela, encargado de “transferir sólidos conocimientos, valores éticos y competencias profesionales, que son el sustrato que nuestra profesión, validando su quehacer enfermero”, afirmó.

En una perspectiva similar se enmarcó la conferencia de la EU Patricia Godoy Cartajena, “Saber cuidar es actitud”, quien es egresada de la segunda generación de la Escuela de Enfermería UDP, desempeñándose en la actualidad como Coordinadora Nacional de Salud del Servicio Nacional de Menores (SENAME). En tres fases –Sello UDP, Labor en el SENAME y Mi Fórmula-, compartió con los asistentes su experiencia académica y laboral, no exenta de anécdotas y vivencias intensas originadas en el trato con el paciente.

De la herencia UDP, destacó valores y cualidades como conocimiento, mística, confianza, trabajo en equipo, transversalidad, pluralismo y capacidades, entre otras. De su labor en SENAME, recordó cómo generó -en compañía de profesionales de otras áreas de la salud- programas y especializaciones que antes no había. “Niños, niñas, adolescentes y jóvenes que ingresan al SENAME presentan altos niveles de complejidad que requieren procesos de profundización diagnóstica e intervención integral especializada”, comentó. Respecto de su fórmula para el éxito en el futuro, la sintetizó como la ecuación en que el resultado de los sueños menos los miedos se potencia con la actitud. Palabra, ésta última, clave en el logro de los objetivos en la vida, aseveró la EU Patricia Godoy.

Al término de su presentación, la EU Ingrid Allers, Secretaria de Estudios de la Escuela de Enfermería UDP, le entregó un certificado y un presente.

A continuación, y en un hecho inédito, se entregaron por primera vez diversos reconocimientos, debido a que “uno de los pilares fundamentales en el ámbito de la docencia son los profesores, quienes entregan, día a día, a través de su experiencia, la gestión del cuidado humanizada con una sólida base ética y una visión holística”. Es así como, a través del “Premio Trayectoria Docente”, se reconoció a los profesores con más de 10 años en la Escuela: EU Gladys Lucero, EU Mara Muñoz, EU Rina Olivari, EU Paula Ortiz y EU Jacqueline Yuraszeck. En cuanto al “Premio Excelencia Académica”, para distinguir a quien obtuvo la mejor nota en evaluación docente del año académico anterior, éste recayó en la EU Jacqueline Yuraszeck. En ambos casos, la EU Irella Vergara, Secretaria Académica de la Escuela de Enfermería UDP, hizo entrega de los diplomas y obsequios.

Felicitaciones que también envió la profesora Yasna Carrión, Decana de la Facultad de Salud y Odontología UDP, a través de un vídeo grabado especialmente para esta ocasión, ya que por razones de fuerza mayor no pudo asistir personalmente a la ceremonia.

La nota lúdica estuvo al final, con la exhibición del diaporama “¿A quién no le ha pasado?”, donde muchos profesores hicieron alarde de sus cualidades histriónicas, recreando situaciones vividas por más de algún estudiante en su formación académica y práctica clínica.

Luego, los festejos continuaron en la cancha de básquetbol del Centro de Deportes UDP, donde las alianzas “Azul” y “Blanca”, integradas por profesores y estudiantes, se midieron en diversas competencias. Sillas musicales, carreras de sacos, trivias, la doble de Florence Nightingale y números musicales, en que las reinas y los reyes feos de ambos bandos tuvieron un rol protagónico -Camila Torres y Felipe Alegría en representación de la “Azul” y Ximena de la Maza y Gastón Córdova, de la Blanca-, fueron calificados uno a uno. Más que un ganador, se impuso el criterio de festejar en equipo, principio esencial en la formación de estos profesionales de la salud, según sus propias palabras.