El silencioso e irreversible camino a la ceguera

Controlar periódicamente la presión intraocular resulta clave a la hora de prevenir el glaucoma, sobre todo para quienes están en grupo de riesgo, como personas con antecedentes familiares.

Es indoloro, rápido -pues no demora más de diez minutos- y puede practicarse sin contratiempos en una unidad especializada de cualquier consultorio, ya que el profesional que lo practica sólo requiere de un tonómetro aplanático. Se trata del examen de presión intraocular, que puede resultar determinante para diagnosticar a tiempo el glaucoma.

“Se trata de una enfermedad silenciosa que, lamentablemente, es asintomática hasta que la persona se encuentra prácticamente con ceguera muy avanzada. Si se controla la presión con detección temprana, el paciente puede ser derivado a un médico oftalmólogo para iniciar un tratamiento que detenga el avance de la enfermedad”, explica la TM Sylvia Artillería, Coordinadora de la Mención de Oftalmología y Optometría de la Escuela de Tecnología Médica de la Facultad de Salud y Odontología de la Universidad Diego Portales (UDP).

De allí la importancia de la prevención, aunque por supuesto hay factores de riesgo que en algunas personas las hacen propensas a manifestar esta enfermedad que se caracteriza por el daño progresivo del nervio óptico, donde existe muerte y pérdida de las células y fibras nerviosas, llegando incluso a la ceguera total, en caso de no existir tratamiento oportuno.

“El glaucoma suele darse normalmente sobre los 40 años, siendo este grupo el de mayor riesgo y asociado, además, a otros factores como diabetes, hipertensión y antecedentes familiares, que también aumentan la posibilidad de padecerlo. Se da más en mujeres que en hombres por un tema hormonal, pero obviamente ambos sexos no están ajenos a presentar la enfermedad, que es irreversible”, afirma la TM Sylvia Artillería, una de las organizadoras de la “Semana del Glaucoma” en conjunto con la profesora de la asignatura TM Valentina Rodríguez. “Sabemos, también, que la población negroide y asiática es más propensa a manifestar esta enfermedad”, acota la especialista.

Por eso, a un mes de haberse celebrado la efeméride, el pasado 14 de marzo, se dio inicio a la “Semana del Glaucoma”. Durante cuatro días, entre el lunes 4 y el jueves 7 de abril, las profesoras como los estudiantes de 3° Año de la mención de Oftalmología y Optometría no sólo han estado entregando información de interés general a los asistentes, sino también han practicado en forma gratuita el examen de presión ocular. Y la respuesta ha sido positiva, preferentemente por parte de quienes no están en la población de riesgo.

“Los estudiantes se han mostrado muy interesados, preguntando en qué consiste el examen. Como no son la población en mayor riesgo, porque son menores de 40 años, se les hace una pequeña anamnesis para ver si tienen antecedentes familiares de papá o mamá con glaucoma, para establecer qué probabilidad tienen de desarrollarlo a futuro”, comenta la TM Valentina Rodríguez, responsable de la toma del examen de presión intraocular en el toldo habilitado con dicho propósito en el Hall Central del Campus E233 de la UDP.

“Cuando el tratamiento farmacológico no permite disminuir la presión del ojo, se recurre al láser o cirugía para detener el progreso de la enfermedad, que se manifiesta con una pérdida gradual del campo visual periférico y la persona queda con una visión tubular. Esa es una pérdida irreversible”, sostiene la docente. Pero, antes de llegar a ese estado, resulta clave el control de la presión intraocular que no necesariamente es la misma para ambos ojos.

Al respecto, el panorama es menos desolador de lo que pudiera creerse: “Lamentablemente no se puede evitar la presión alta intraocular. No hay una forma doméstica de prevenirla y que se pueda recomendar a los pacientes. Solamente se baja mediante hipotensores oculares a través de los colirios y, en el caso de que se tenga la cámara estrecha, también hay tratamientos como láser o hacer orificios en el iris para que drene mejor el humor acuoso. La presión del ojo tiene un fuerte componente genético, pero obviamente hay glaucomas que no tienen ninguna relación con la genética y se presentan de todas formas”, explica la TM Sylvia Artillería.

Según las profesoras de la Mención de Oftalmología y Optometría, esta actividad –que culminó hoy, jueves 7- se repetirá el próximo año, coincidiendo con la celebración oficial de la efeméride.