¿Salud Visual o Negocio del Momento?

En el contexto de la primera reunión de la ATEMOOCH, la TM Sylvia Artillería expuso una conferencia sobre un tema que ha dividido a los tecnólogos médicos especializados en oftalmología.

“Operativos oftalmológicos: salud visual o el negocio del momento” se tituló la conferencia que la TM Sylvia Artillería, Coordinadora de la Mención de Oftalmología y Optometría de la Escuela de Tecnología Médica de la Facultad de Salud y Odontología de la Universidad Diego Portales (UDP) ofreció ayer, jueves 17, en la primera reunión programada este año por la Asociación de Tecnólogos Médicos en Oftalmología y Optometría de Chile (ATEMOOCH).

Semanas atrás fue invitada por la mencionada organización gremial, por lo que rápidamente definió un tema y comenzó a preparar su conferencia. No le fue difícil, considerando el escenario que comenzó a dibujarse luego de la aprobación, en 2011, de la ley 20.470 de Optometría en Chile y que hoy ha dividido aguas entre pares. Según dicha normativa, los tecnólogos médicos con mención en esta especialidad tienen la prerrogativa de recetar lentes al igual que médicos oftalmólogos. A raíz de lo anterior, y a juzgar por las estadísticas oficiales, el problema radica en que muchos han visto en este nuevo mercado una vía relativamente fácil para incrementar sus ingresos, en desmedro de la rigurosidad de los exámenes.

Panorama sobre el que la especialista centró su ponencia, describiendo en detalle ambas aristas y promoviendo, de paso, el debate. “Durante mucho tiempo trabajé en operativos de lentes, dando recetas ópticas. Cada vez que formaba parte de uno, iba con mi tonómetro y mi oftalmoscopio y, claramente, no atendía a 50 personas en un día porque no había tiempo suficiente para realizar todos los exámenes correspondientes, a diferencia de algunos colegas que trabajan de otra manera. Entonces, en esta investigación traté de recopilar distintas versiones, distintas experiencias, incorporando informaciones que aparecen en las redes sociales. Además, hablé de cómo se hacen los operativos oftalmológicos desde el punto de vista técnico, según la normativa vigente”, sostuvo.

Según la Coordinadora de la Mención de Oftalmología y Optometría de la Escuela de Tecnología Médica UDP, lo normal es que un tecnólogo médico con mención en esta especialidad atienda, cada día, cuatro pacientes por hora, según la normativa vigente. De esta manera, se cumpliría con la exigencia ética de realizar no sólo el examen de lentes, sino también otros complementarios. Sin embargo, las cifras oficiales demuestran que hay una realidad paralela en que las atenciones diarias se elevan a casi el doble y donde se realizan sólo el examen optométrico, indispensable para la prescripción de la receta óptica.

“Desde que se aprobó la ley de optometría, muchos tecnólogos médicos se están dedicando al tema de realizar estos operativos visuales, ya sea en empresas o en sedes sociales, hasta donde acuden con sus equipos para recetar lentes. Esto no está mal, siempre que se haga un examen visual como corresponde. De ahí el tema de salud visual. Sin embargo, como es un buen negocio, ya que pagan bien por paciente, muchos colegas no se dedican a hacer el examen completo, sino que solamente se dedican a recetar lentes, lo cual está en contra de la ética profesional. Por eso, muchos colegas atienden hasta 50 pacientes en un día, cuando lo normal es que atiendan a cuatro pacientes por hora, respetando así la normativa. Es un tema muy vigente y que ha causado mucha polémica entre nosotros”, comentó la especialista.

Polémica que se extendió a través de redes sociales como Facebook o Twitter, donde suelen ofertarse operativos visuales de todo tipo. “Lo que pasa es que se hace solamente el examen optométrico. Uno toma la medida y se prueban los cristales. Pero uno también tiene que considerar otros exámenes, para evaluar el fondo de ojo, el rojo pupilar y la tomar la presión intraocular, que son anexos a la prescripción y que suelen omitirse en los operativos. Para realizarlos, el tecnólogo médico sólo necesita dos equipamientos más, que no son de gran costo. De hecho, el equipamiento que te permite recetar lentes es diez veces más caro que el que te permite realizar estos exámenes complementarios. Cuando se aprobó la ley, la idea fue que para prescribir lentes, el tecnólogo médico debería tener todos estos implementos en su box”, enfatizó Sylvia Artillería.

Al respecto, el propio Colegio de Tecnólogos Médicos ha tomado cartas en el asunto: “Está a favor de los operativos, siempre que se realicen de manera correcta, profesional y cumpliendo con la normativa vigente, tomando presiones oculares, chequeando el fondo de ojo o derivando cuando hay una patología que no se resuelve en un operativo visual, y que la labor del especialista no sea exclusivamente dar y dar lentes. También hay muchos colegas que trabajan por receta emitida. Muchas veces el paciente no necesita lentes o tiene un lente de 0.25, que muchas veces no es necesario recetar. De allí el llamado del Colegio de Tecnólogos Médicos a cumplir con esta normativa en que se trabajó en conjunto con un grupo de colegas que trabajó intensamente para la aprobación de esta ley”, concluyó la Coordinadora de la Mención de Oftalmología y Optometría.