Cruzada para fidelizar donadores de sangre

Desde hace seis años, la Escuela de Tecnología Médica UDP organiza en conjunto con tres instituciones de salud la hoy tradicional campaña de donación de sangre, aún lejos del objetivo principal.

El pasado 14 de junio se celebró el Día Mundial del Donante de Sangre, efeméride que en el caso de la Facultad de Salud y Odontología de la Universidad Diego Portales (UDP) tuvo un significado especial debido a la campaña que, desde 2010, ha impulsado la Escuela de Tecnología Médica, que forma parte de la mencionada unidad académica. Junto con ella, han colaborado el Centro Metropolitano de Sangre y Tejidos y Clínica Santa María, instituciones a las que se sumó –a partir de este año- la Mutual de Seguridad.

Todo este esfuerzo desplegado en la UDP tiene un solo objetivo en la mira: captar y fidelizar donantes, “quienes deberían donar varias veces sangre en el tiempo, sin retribución alguna, y sólo por la satisfacción de ayudar a otro que lo necesita”, según la profesora TM Katia Fernández, Coordinadora de Campos Clínicos de la mencionada Escuela. Claro, porque en nuestro país sigue imperando hasta hoy la conducta de donar por reposición, lo que quiere decir que si se utiliza sangre -o alguno de sus componentes- se debe traer un donante para reponer lo utilizado.

“El objetivo principal de estas campañas –vale decir, fidelizar a donantes altruistas- no se ha logrado conseguir. Por otro lado, para nosotros es también fundamental colaborar con los servicios de sangre. Así, estas campañas se convierten en nuestro vínculo con la comunidad, nuestro regalo de vida para quienes lo necesitan”, sostiene la profesora TM Katia Fernández.

Similar visión manifiesta la Dra. Cecilia Carrasco, Subdirectora Médico del Centro Metropolitano de Sangre y Tejidos, quien sostiene: “Si bien los alumnos han participado año a año en las diferentes colectas realizadas, se observa una baja en el rendimiento de donantes efectivos por colecta a través del tiempo. Por ejemplo, en 2010, en promedio donaron 73 alumnos por colecta, número que en 2015 descendió a 25 donantes por colecta”.

Para revertir esta tendencia, se ha mejorado sucesivamente la organización de las campañas realizadas a la fecha. Al respecto, la profesora TM Katia Fernández manifiesta: “Una de las propuestas es reforzar más la difusión en las distintas facultades de la UDP; sobre todo en las que no tienen relación con salud, ya que tienen menos información sobre estos temas y –además- suele haber muchos mitos y prejuicios sobre quienes pueden o no pueden donar. Se debe generar una cultura cívica sobre la importancia de la donación altruista en nuestro país, ya que tiene una tasa muy baja en comparación a los datos de países en iguales condiciones de desarrollo socioeconómico”.

En tanto, la Dra. Cecilia Carrasco destaca que “en torno a cada colecta se desarrollan otras actividades -como charlas, por ejemplo- que han sido una buena instancia para educar a la población universitaria en torno a temas como la necesidad de donantes de sangre en el país; la seguridad que otorgan los donantes voluntarios y repetidos en el tiempo (componente sanguíneo de calidad y de bajo riesgo); e instalar en el inconsciente de la población el acto de donar como parte de su vida diaria en sociedad”.

Cabe destacar que, de toda la sangre recolectada, una parte siempre se pierde porque el voluntario no ofrece las garantías mínimas de seguridad. “Las principales causas de exclusión apuntan a conductas de riesgo sexual como pareja sexual reciente y promiscuidad. También se rechaza a personas con hemoglobina baja o anemia y a quienes tienen tatuajes y piercings realizados en los últimos meses, entre otros factores”, aclara la Dra. Cecilia Carrasco.

Sobre la incorporación de la Mutual de Seguridad, la profesora TM Katia Fernández acota que “desde este año, es Campo Clínico de nuestra Universidad y, como ellos cumplen un rol social al atender a los trabajadores, se incluyeron en nuestras campañas de donación”.